Suéltame la mano
Alberto → Bruno
Cumpleaños · Lofi
Bruno, felices diez, campeón. Este año has empezado a soltarme la mano en la puerta del cole y a entrar tú solo, sin mirar atrás, muy hombre — y yo me quedo ahí parado como un pasmarote un ratito más, viéndote entrar. No pasa nada, es tu trabajo crecer y el mío verte hacerlo. Pero que sepas una cosa: por muy mayor que te hagas, en la plaza sigo yo de portero, y el bocadillo lo sigo cortando yo. Suéltame la mano cuando quieras, hijo. Yo aquí no me muevo. Felicidades. Y el último gol ha sido falta, por cierto.
Suéltame la mano
Alberto → Bruno
Cumpleaños · Lofi
Bruno, felices diez, campeón. Este año has empezado a soltarme la mano en la puerta del cole y a entrar tú solo, sin mirar atrás, muy hombre — y yo me quedo ahí parado como un pasmarote un ratito más, viéndote entrar. No pasa nada, es tu trabajo crecer y el mío verte hacerlo. Pero que sepas una cosa: por muy mayor que te hagas, en la plaza sigo yo de portero, y el bocadillo lo sigo cortando yo. Suéltame la mano cuando quieras, hijo. Yo aquí no me muevo. Felicidades. Y el último gol ha sido falta, por cierto.
Lista
Elige una canción para reproducir
- 3:35
- 2:46
- 3:56
- 2:42
- 2:47
- 2:26
- 3:41
- 3:51
- 3:03
- 3:06
Historia de la canción

Contexto
Alberto, 39, cría solo a su hijo Bruno en Zaragoza; cada tarde lo recoge del cole y bajan a la plaza a darle patadas a un balón hasta que se hace de noche, con un bocadillo de merienda de por medio. Este curso Bruno ha empezado a soltarle la mano en la puerta del cole y a entrar solo, muy digno, sin mirar atrás — y Alberto se queda un rato más de lo necesario, mirándolo entrar. Para los diez años de Bruno le ha hecho una canción tranquila, lofi, para ponérsela una noche cualquiera en la plaza, después del último gol.
Mensaje
Bruno, felices diez, campeón. Este año has empezado a soltarme la mano en la puerta del cole y a entrar tú solo, sin mirar atrás, muy hombre — y yo me quedo ahí parado como un pasmarote un ratito más, viéndote entrar. No pasa nada, es tu trabajo crecer y el mío verte hacerlo. Pero que sepas una cosa: por muy mayor que te hagas, en la plaza sigo yo de portero, y el bocadillo lo sigo cortando yo. Suéltame la mano cuando quieras, hijo. Yo aquí no me muevo. Felicidades. Y el último gol ha sido falta, por cierto.
Letra
Sincronizada por líneas. Toca una línea para saltar.

